Un error de diagnóstico y la falta de verificación en el parto reavivan la importancia de conocer el protocolo nacional de identificación de recién nacidos para evitar momentos de angustia familiar.
El Ministerio de Salud de Tucumán, en Argentina, investiga a cuatro trabajadores separados de sus cargos en el Hospital Regional de Concepción tras desatarse un escándalo judicial el pasado viernes, cuando una joven de 22 años recibió a un varón recién nacido en lugar de la nena que esperaba, debido a un error médico que omitió comprobar el sexo del bebé en la sala de partos.
La desesperación de los padres primerizos comenzó durante el primer cambio de pañales, momento en el que descubrieron que el bebé vestido con ropa rosa y aritos era en realidad un varón, aunque estudios médicos previos anticipaban que sería una nena.
Ante la sospecha de un posible cambio de bebés, la Justicia ordenó pruebas de ADN a las cinco madres que habían dado a luz en ese centro de salud en la misma franja horaria, confirmando finalmente que el bebé era el hijo biológico de la denunciante y que la confusión se debió a tres ecografías previas erróneas.
El ministro de Salud local aclaró que la falta de control visual inmediato se debió a la urgencia de asistir al recién nacido por nacer con líquido con meconio.
¿Qué dice la ley sobre la identificación de recién nacidos?
En la Argentina, la Ley Nacional 24.540 establece que todo bebé nacido vivo o muerto y su madre deben ser identificados de forma obligatoria e inequívoca antes de cortar el cordón umbilical.
Este protocolo exige colocar pulseras con numeración idéntica en la muñeca de la mamá y en el tobillo del niño para asegurar el vínculo civil y biológico en el acto.
Asimismo, el personal de salud debe confeccionar una ficha única con las huellas dactilares de la madre y la huella plantar del pie derecho del recién nacido.
Consejos esenciales para que los padres reduzcan riesgos
Para prevenir cualquier tipo de error o descuido humano durante la internación, las familias pueden tomar un rol activo a través de las siguientes recomendaciones prácticas:
- Hacer valer la Ley de Parto Respetado: Exijan que un acompañante de su elección esté presente en la sala para observar de cerca el momento en que se colocan las pulseras identificatorias al bebé.
- No perder de vista al recién nacido: Acompañen al niño a cualquier traslado, estudio o control de neonatología, evitando que se lo lleven solo a otra sala salvo que ocurra una emergencia extrema.
- Verificar los datos de inmediato: Lean en voz alta y controlen línea por línea que los nombres, apellidos y códigos numéricos de las pulseras de la madre y del hijo coincidan a la perfección.
- Controlar las sujeciones diariamente: Revisen cada mañana que las pulseras sigan bien colocadas en la extremidad del bebé, ya que estas tienden a aflojarse cuando el pequeño pierde líquido durante sus primeros días de vida.
- Prestar atención a los rasgos físicos: Conozcan en detalle las marcas de nacimiento, la forma de las orejas o la distribución del cabello de su hijo desde el primer minuto de vida.
- Corregir cualquier error administrativo: Exijan la rectificación inmediata de cualquier dato o sexo erróneo mencionado por el personal de salud en los informes médicos para evitar confusiones futuras.




