Tras confirmarse que dos bebés fueron trocadas en un hospital provincial en 1977, la Justicia condenó al Estado por violar el derecho humano a la identidad.
El juez de Córdoba Mariano Díaz Villasuso condenó al Estado provincial a indemnizar con hasta 30 millones de pesos a tres mujeres debido al intercambio de dos recién nacidas en una maternidad pública en 1977, un gravísimo error de identificación descubierto 46 años después mediante un examen genético.
La sentencia responsabilizó objetivamente al Estado al remarcar que asegurar la correcta entrega de un bebé a sus padres biológicos representa una estricta obligación de resultado.
Las damnificadas confirmaron la sustitución de sus identidades de origen gracias a una investigación de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) que descartó lazos con sus familias de crianza.
Este irreparable daño moral se vio agravado debido a que dos padres y una madre fallecieron antes de conocer la verdad, impidiendo de forma definitiva cualquier posibilidad de revincularse biológicamente.
El caso de Tucumán que encendió las alarmas actuales
Este histórico fallo judicial resuena tras la reciente investigación en Tucumán, donde una madre recibió por error a un varón vestido con ropa de nena debido a ecografías previas equivocadas y a la falta de control visual inmediato en el parto.
Ante la sospecha del trueque, la Justicia ordenó análisis de ADN a las cinco madres que dieron a luz en el mismo horario para confirmar finalmente el lazo biológico de la denunciante con el pequeño.
Protocolo de ley y consejos de seguridad para las familias
La Ley Nacional 24.540 exige identificar al binomio de forma obligatoria antes de cortar el cordón umbilical mediante brazaletes numerados idénticos y registros dactilares.
Para reducir riesgos de confusión durante la internación, las familias deben aplicar pautas esenciales recomendadas por especialistas:
- Hacer valer la Ley de Parto Respetado exigiendo un acompañante en la sala que vigile la colocación de las pulseras identificatorias.
- No perder de vista al recién nacido en traslados o estudios médicos, acompañándolo siempre salvo emergencias extremas.
- Controlar cada mañana que las pulseras sigan bien sujetas porque el bebé pierde líquido y achica su tamaño al nacer.
- Verificar que los nombres y códigos numéricos de los brazaletes coincidan perfectamente leyendo la información en voz alta.




