El cuidado de alimentos en verano es clave para prevenir intoxicaciones, diarreas y deshidratación en las infancias. UNICEF recomienda mantener refrigerados los alimentos frescos, descartar los perecederos que permanezcan fuera de la heladera por más de dos horas y reforzar la hidratación con agua segura, especialmente en bebés y niñas y niños pequeños.
Cuando sube la temperatura, no solo aparece la necesidad de tomar más agua: también es importante prestar atención a la manipulación y conservación de los alimentos, especialmente en hogares con niñas y niños. Las altas temperaturas favorecen la proliferación de bacterias y el deterioro de algunos productos frescos, lo que puede derivar en intoxicaciones alimentarias, diarreas y deshidratación, un riesgo mayor en las primeras edades.
En ese sentido, UNICEF difundió recomendaciones para familias y cuidadores con el objetivo de prevenir enfermedades asociadas al calor y garantizar una buena hidratación y alimentación en los días más intensos del verano.
Almacenamiento: qué va en la heladera
Según recomienda UNICEF, es importante mantener refrigerados todos los alimentos frescos, especialmente:
- lácteos
- frutas y verduras
- carnes
- huevos
Si las compras se realizan en ferias o mercados, se sugiere que los alimentos que requieren frío sean los últimos que se colocan en el carrito, para reducir el tiempo fuera de la heladera. Además, los alimentos ya cocidos también deben conservarse refrigerados.
UNICEF aconseja descartar alimentos perecederos que hayan permanecido a temperatura ambiente durante dos horas o más, ya que pueden deteriorarse sin que se perciba en olor o aspecto.
Higiene y preparación segura
Otra recomendación clave es consumir alimentos y bebidas elaboradas con frutas y verduras lavadas con agua segura, o bien cocidas. Esto incluye jugos, licuados, platos fríos y ensaladas.
La manipulación segura es especialmente importante en familias con bebés, ya que cualquier episodio de gastroenteritis puede generar deshidratación más rápida.
Hidratación: agua segura siempre disponible
La hidratación es otro punto central para UNICEF. En lo posible, se debe ofrecer agua segura, correctamente envasada y almacenada en botellas o bidones limpios, tapados y lejos de fuentes de calor.
En los días más calurosos, las niñas y los niños suelen jugar más, sudar más y pedir menos agua de lo necesario, por lo que se recomienda ofrecer líquidos de manera frecuente, incluso antes de que aparezca la sed.
Para las familias con bebés, UNICEF recuerda que:
La leche materna aporta agua y nutrientes al bebé, y constituye una forma segura de hidratación.
En el caso de lactantes, puede ser recomendable aumentar la frecuencia de las tomas para acompañar la demanda del cuerpo ante el calor.
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