Un nuevo informe de la UCA revela las profundas dificultades que enfrentan los adolescentes argentinos para estudiar y conseguir un empleo formal, exponiendo cómo el entorno familiar condiciona su futuro.
El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA reveló este jueves en su último informe que casi el 70% de los jóvenes de entre 18 y 25 años se encuentra inactivo, desocupado o en la informalidad debido a la falta de oportunidades y las profundas desigualdades socioeconómicas de sus hogares.
Este preocupante panorama del mercado laboral muestra que solo un alarmante 14,2% de los chicos logra acceder a un empleo pleno de derechos en el país.
La investigación detalla que el 36,6% de la población juvenil se mantiene inactiva, mientras que un 22,5% realiza changas o tareas inestables para intentar subsistir.
El dilema de estudiar o trabajar en familias vulnerables
Para las familias y los adolescentes, la posibilidad de dedicarse exclusivamente a la formación académica se ha convertido en un privilegio condicionado por el nivel de ingresos del hogar.
Mientras que en los sectores de nivel medio alto el 41,2% de los jóvenes puede concentrarse únicamente en sus estudios, en los hogares vulnerables esa cifra se reduce a un escaso 15,6%.
La falta de opciones empuja a que el 20,7% de los chicos no estudie ni trabaje, una realidad que afecta de manera cuatro veces más grave a los sectores de menores recursos en comparación con las clases más acomodadas.
El peso de la herencia familiar y el bolsillo al límite
Los expertos del organismo universitario advierten que la calidad del empleo de los padres influye directamente en las trayectorias de sus hijos, ya que la precariedad de los adultos duplica las tasas de desvinculación escolar de los jóvenes.
A esta difícil situación social se suma una severa asfixia financiera, puesto que el 85,5% de los jóvenes de hasta 39 años se queda completamente sin dinero antes de llegar al día 20 de cada mes.
Radiografía de la situación juvenil según la UCA
El informe oficial resume las principales problemáticas que configuran la realidad diaria de las nuevas generaciones y que desafían la tarea de crianza de los padres:
- Acceso mínimo a derechos: Solo el 14,2% de los jóvenes cuenta con un puesto de trabajo formal y protegido en el mercado.
- Desvinculación educativa y laboral: El 34,2% de los chicos del estrato más bajo de la sociedad se encuentra sin estudiar ni trabajar.
- Asfixia financiera prematura: El 85,5% de los trabajadores jóvenes agota todos sus recursos mensuales mucho antes de cobrar el siguiente sueldo.





