Una investigación de la Red Itínere revela que los alumnos compensan las horas de restricción en el aula con un uso intensivo en el hogar, manteniendo promedios de casi seis horas diarias de conexión.
La red de colegios Itínere implementó en abril de 2025 la prohibición total de teléfonos móviles en el nivel secundario de sus instituciones del conurbano bonaerense para combatir la crisis de salud mental y fomentar la socialización presencial entre sus alumnos.
A pesar de que los recreos recuperaron el juego físico y el diálogo, un relevamiento con datos reales de los dispositivos demostró que el tiempo total de pantalla de los estudiantes se mantuvo sin cambios significativos un año después de la medida,.
Los investigadores determinaron que los jóvenes pasan entre cinco horas y cinco horas y media diarias conectados, lo que equivale a perder 73 días completos al año frente a un monitor.
El fenómeno de la compensación nocturna
El neurocientífico Alejo Barbuzza explicó que los adolescentes recuperan el tiempo de desconexión escolar restando horas al sueño o a otras actividades fuera del establecimiento educativo.
Muchos estudiantes se mostraron sorprendidos al descubrir en sus propias configuraciones que el uso real alcanzaba hasta las nueve horas diarias, superando ampliamente sus percepciones personales.
Las estadísticas de 2026 confirmaron que TikTok continúa siendo la aplicación más utilizada por el 52% de los alumnos, seguida por Instagram y WhatsApp en el ranking de consumo.
Salud mental y el impacto en el descanso
El estudio detectó una correlación alarmante entre el uso problemático de los dispositivos y un aumento del 53% en los indicadores de ansiedad y del 56% en los de depresión.
Los jóvenes con mayor consumo digital también reportaron un 25% más de somnolencia durante el día, lo que afecta su humor y rendimiento pedagógico.
Darío Álvarez Klar, director de la red educativa, enfatizó que el hábito no cambia solo con la restricción escolar si no existe un trabajo conjunto y límites claros en el hogar.
Estrategias para familias y docentes
A partir de estos resultados, las autoridades recomiendan abordar el consumo digital mediante las siguientes acciones de concientización:
- Sostener las restricciones: mantener la reducción de uso para estimular espacios de bienestar y diálogo cara a cara.
- Divulgar los resultados: compartir los datos de tiempo en pantalla con los propios adolescentes para que tomen dimensión de su consumo real.
- Alianza hogar-escuela: trabajar de manera coordinada entre padres y maestros para que la responsabilidad del límite sea compartida.
- Atención a las señales: monitorear cambios de conducta como la reactividad, el enojo constante o la apatía en los hijos.
El reporte concluye que la prohibición es una herramienta útil para el clima escolar, pero requiere una transformación cultural profunda que involucre a todos los adultos responsables de la crianza.





