En los últimos dos años, la Justicia argentina comenzó a transformar la manera en que se calculan las cuotas alimentarias, alejándose del tradicional Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) para adoptar el Índice de Crianza del Indec.
Este cambio drástico responde a la necesidad de proteger el interés superior del niño frente a un contexto de alta inflación y desactualización de los ingresos básicos.
El fin del Salario Mínimo como único referente
Históricamente, el SMVM era el parámetro principal para actualizar los alimentos, especialmente cuando no se conocían los ingresos reales del progenitor.
Sin embargo, muchos jueces sostienen ahora que el SMVM es una decisión política económica y no un dato estadístico que refleje el costo real de vida, como el precio de un litro de leche o una cuota de guardería.
Existen razones al menos cuatro fundamentales por las cuales los tribunales están prefiriendo la Canasta de Crianza, según destaca iProfesional:
- Refleja la realidad económica: El SMVM está diseñado para un trabajador sin cargas familiares y suele ser inferior a la Canasta Básica Total.
- Se ajusta por edad: A diferencia del salario mínimo, que es "plano", el índice del Indec permite ajustar la cuota según si el niño tiene 2, 5 o 12 años, reconociendo que los gastos varían con el crecimiento.
- Valora el cuidado: El nuevo Código Civil y Comercial permite valorar económicamente el tiempo que la madre dedica al cuidado del niño, un factor que el índice del Indec integra de forma objetiva.
- Piso mínimo garantizado: Se utiliza como una referencia para asegurar un estándar de vida digno, incluso si no se prueban todos los gastos individuales con tickets.
Nuevos fallos y jurisprudencia federal
Recientemente, un fallo de la Cámara II de La Plata se sumó a criterios similares adoptados en provincias como Neuquén, Tucumán, Entre Ríos y San Juan.
En este caso, la Justicia determinó que la cuota definitiva fuera del 20% de los ingresos del padre, pero estableció que dicho monto debe mantenerse dentro de los parámetros del Índice de Crianza.
Además, si el salario del padre cae o el índice lo supera, la madre puede solicitar una revisión inmediata para garantizar el sustento del menor.
En distintos fallos, la Justicia también fue firme en que el nacimiento de nuevos hijos es una decisión personal del progenitor que no puede perjudicar el derecho alimentario ya consolidado de los hijos anteriores.
Fórmulas de resguardo para el menor
A su vez, para evitar que la cuota quede congelada por la inflación, muchos jueces aplican fórmulas combinadas.
Por ejemplo, se fija un porcentaje del sueldo, pero se establece que la suma nunca podrá ser inferior al 70% de la Canasta de Crianza o a un SMVM completo.
De esta manera, se prioriza la realidad económica y el bienestar del niño por sobre los reclamos de proporcionalidad de quien debe pagar la cuota.




