OPINIÓN. Los coloquios de febrero en Córdoba se han convertido en un período de fuerte tensión para estudiantes y familias que definen, en pocos días, si promocionan o repiten el año. Entre exámenes, apoyos escolares y la preocupación por conseguir banco, febrero deja de ser un mes de descanso para transformarse en una carrera contrarreloj.
A diferencia de otras provincias, en Córdoba, el ciclo lectivo 2026 para el nivel secundario inicia formalmente el 2 de marzo. Sin embargo, el inicio del año escolar sucede mucho antes para aquellos estudiantes que adeudan materias.
La etapa clave es desde el 17 al 25 de febrero, fechas en que los alumnos que no aprobaron en diciembre deben asistir a las instancias de intensificación para intentar promocionar Calendario Escolar Córdoba 2025/2026.
Para pasar de año, un estudiante puede tener hasta 2 materias previas, si al terminar los coloquios de febrero el alumno queda con 3 materias pendientes, se activa una instancia excepcional (generalmente una tutoría o trabajo integrador), pero si queda con 4 o más, repite el año.
Febrero se transforma en un período de incertidumbre, Muchas familias tienen la "pre-matrícula" hecha, pero la matrícula definitiva queda supeditada al resultado de los exámenes y aparece la figura del terror, el riesgo a quedarse sin banco. Si el alumno repite y la escuela no tiene cupo en el curso inferior, la familia debe iniciar una búsqueda desesperada de banco en otras instituciones a finales de mes con el estrés que conlleva esa tarea.
El rol de los apoyos escolares: el "salvavidas" de febrero
Cuando el sistema formal entra en receso, los apoyos escolares asumimos la responsabilidad de traducir meses de contenido en semanas de aprendizaje intensivo.
Para muchas familias cordobesas, el presupuesto de febrero se divide entre los centros de apoyo no solo enseñamos contenidos, sino que cumplimos una función de contención emocional.
"El alumno llega a febrero con el peso del posible fracaso; los docentes particulares debemos trabajar la confianza tanto como los contenidos de las materias que preparamos”, aún a sabiendas que la gran mayoría comienzan tarde y con la única intención de “zafar”.
Los padres pagan por una preparación sin tener la garantía de que el alumno logre promocionar, convirtiéndose en una apuesta financiera necesaria de último minuto.
Frente a los desafíos que este período exige y los que pueden surgir durante el año escolar, contar con apoyo adicional puede marcar una diferencia significativa en el rendimiento académico. Si bien el sistema educativo ofrece diversas instancias para reforzar el aprendizaje, existen otras alternativas que los estudiantes y sus familias pueden explorar.
El acompañamiento personalizado, ya sea a través de clases particulares, grupos de estudio reducidos o el apoyo de compañeros, puede ofrecer una perspectiva diferente sobre los contenidos y ayudar a clarificar dudas específicas e identificar áreas de dificultad y adaptar las estrategias de enseñanza a las necesidades de cada estudiante.
Considerar estas opciones de apoyo no solo puede contribuir a mejorar las calificaciones, sino también a fortalecer la confianza del estudiante en sus capacidades y desarrollar hábitos de estudio más efectivos. En definitiva, buscar el apoyo adecuado es una forma proactiva de abordar los desafíos académicos y sentar las bases para un futuro educativo exitoso.
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