En los últimos años, la vacunación de niños, niñas y adolescentes en Argentina muestra una tendencia a la baja. Para lograr una protección adecuada, se recomienda alcanzar al menos el 95% de cobertura en la población. Sin embargo, en algunas vacunas ese porcentaje hoy ronda el 83%, según datos citados por especialistas del Hospital Italiano.
Este escenario encendió alertas en el sistema de salud, ya que una disminución sostenida en la vacunación puede aumentar el riesgo de circulación de enfermedades que hoy están controladas.
Por qué es importante completar el calendario
Las vacunas son una de las herramientas más efectivas para prevenir enfermedades graves.
“Todas las vacunas, antes de ser utilizadas, pasan por un proceso riguroso de investigación. Solo después de demostrar que son seguras y efectivas, las vacunas son aprobadas por las autoridades sanitarias”, explicó la jefa del Comité de Infectología Pediátrica del Hospital Italiano, Analía de Cristófano.
Además, remarcó que han demostrado su beneficio en millones de personas en todo el mundo.
Cumplir con el calendario no solo protege a cada niño o niña, sino que también ayuda a reducir la circulación de virus y bacterias en la comunidad.
El impacto de la pandemia y los esquemas incompletos
Según los últimos datos disponibles, muchas vacunas del calendario nacional no alcanzan los niveles recomendados.
Por ejemplo, la vacuna triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas, tiene alrededor del 83% de cobertura en la primera dosis y cerca del 67% en la segunda.
“La baja en la vacunación no es reciente: comenzó alrededor de 2015–2016 y se profundizó durante la pandemia”, señaló De Cristófano.
Durante ese período, muchas familias postergaron controles de salud y vacunaciones, y aunque hubo cierta recuperación, aún no se alcanzaron los niveles previos.
Riesgo de reaparición de enfermedades
Cuando las coberturas bajan, aumentan las posibilidades de brotes.
Un ejemplo es el sarampión, una enfermedad que había sido eliminada en la región pero que volvió a registrarse en algunos países.
En un contexto de viajes internacionales y alta circulación de personas, el ingreso de virus desde otras regiones puede generar contagios locales si hay esquemas de vacunación incompletos.
Informarse con fuentes confiables
Los especialistas señalan que la caída en la vacunación responde a múltiples factores: dificultades de acceso, controles postergados y también dudas que circulan en redes sociales.
Por eso, recomiendan consultar siempre fuentes oficiales y hablar con el pediatra o el equipo de salud de confianza ante cualquier inquietud.
Un cuidado individual y colectivo
Desde el Hospital Italiano recuerdan que vacunarse no es solo una decisión individual.
Cuando la mayoría de la población está vacunada, se protege especialmente a quienes no pueden recibir vacunas, como bebés pequeños o personas con enfermedades que afectan sus defensas.
“No hay vacunas más importantes que otras: todas cumplen un rol en distintas etapas de la vida. La protección es completa cuando el calendario está completo y a tiempo”, concluyó De Cristófano.
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