Con más de 4.100 casos detectados en Estados Unidos, los expertos comparten una guía de prevención para el manejo seguro de verduras de hoja en el hogar.
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos confirmaron este mes un brote récord de ciclosporiasis con más de 4.100 casos en 41 estados vinculados al consumo de lechuga contaminada con un parásito microscópico.
La infección es causada por el organismo Cyclospora cayetanensis, el cual llega a los alimentos frescos a través de la contaminación fecal humana.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) asociaron gran parte de los contagios a lotes de lechuga iceberg rallada suministrada por la empresa Taylor Farms a diversos restaurantes.
Síntomas y señales de alerta en niños
Esta patología afecta el intestino delgado y provoca síntomas como diarrea muy líquida, fatiga extrema, pérdida de apetito y cólicos estomacales.
El periodo de incubación suele ser de una semana, aunque los malestares pueden aparecer desde los dos días hasta pasadas un par de semanas tras la ingesta.
Los especialistas recomiendan que los padres consulten a un médico si la diarrea dura más de dos o tres días, especialmente en niños pequeños o personas con el sistema inmunitario debilitado.
Guía de cuidados en la cocina
Aunque no se registraron episodios similares fuera de Estados Unidos, es fundamental mantener hábitos de higiene rigurosos al preparar ensaladas para la familia.
Lavar bien las frutas y verduras con agua corriente antes de comerlas es un paso esencial, aunque esta acción no garantiza por sí sola la eliminación total del parásito.
La única forma científica de asegurar la eliminación de la Cyclospora es cocinar los vegetales a una temperatura de al menos 70 grados centígrados.
Claves para la seguridad alimentaria familiar:
- Higiene total: Lavar siempre las manos con jabón antes y después de manipular alimentos crudos.
- Desinfección: Limpiar con agua caliente las superficies y utensilios que tocaron vegetales sospechosos.
- Hidratación: Ante los primeros síntomas, asegurar el consumo de líquidos y electrolitos para evitar la deshidratación.
Finalmente, los expertos señalan que no hace falta dejar de comer verduras, sino ser selectivos y responsables con la limpieza en el hogar.





