El corredor de la Ruta 38 despliega este julio una variada propuesta de parques temáticos, reservas naturales y misteriosas cavernas que garantizan la diversión de grandes y chicos en medio de las sierras.
Las familias que visiten el Valle de Punilla para este receso invernal encontrarán en el eje de la Ruta 38 un sinfín de actividades diseñadas para que los niños no tengan ocasión de aburrirse.
Este tradicional corredor turístico ofrece desde experiencias tecnológicas de vanguardia hasta recorridos educativos en pleno contacto con la fauna autóctona de la provincia.
Tecnología, misterio y aventura
El Parque Temático Peko’s encabeza la lista con su nuevo Cinema 5D, una atracción única en Latinoamérica que combina efectos de lluvia, nieve y humo con gran impacto visual.
En Villa Carlos Paz, la Casa de Casper invita a las familias a una edificación encantada donde los objetos burlan la ley de gravedad entre el desconcierto y las risas.
Justo al lado se extiende el Bosque Aventura, un terreno delineado por cascadas y pasarelas ideal para realizar una travesía ecológica en familia.
El histórico Complejo Aerosilla de Carlos Paz permite a los chicos experimentar la adrenalina de la tirolesa y recorrer un exclusivo acuario en la cima del cerro.
Velocidad y laberintos en el norte del valle
Los pequeños amantes de la velocidad pueden disfrutar de competencias en el Complejo Nuevo Karting y en el Ayrton Kart, ubicados en puntos estratégicos del corredor.
En Los Cocos, el Parque Recreativo El Descanso desafía a los visitantes a encontrar la salida en su icónico laberinto de ligustros naturales.
El parque infantil Los Cocos Park completa la oferta de la zona con sus juegos mecánicos y la famosa alfombra mágica para los más bajitos.
Exploración y naturaleza silvestre
Las Cavernas El Sauce en La Falda proponen un descenso a 40 metros de profundidad para descubrir estalactitas y estalagmitas con equipo de explorador.
En Casa Grande, el Tatú Carreta Zoológico permite observar animales como guanacos y maras en estado de libertad durante un recorrido de seis kilómetros.
La Cumbre invita al Paseo del Mono Aullador Negro, donde personal especializado enseña a interpretar los comportamientos de estos primates en la selva serrana.
Finalmente, la plaza de San Marcos Sierras se convierte en un escenario cultural con funciones de títeres, circo y música en vivo para todo público.




