La seguridad alimentaria infantil está en el centro de la escena tras la notificación del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) sobre la hospitalización de cinco bebés en España.
Los pequeños presentaron cuadros de intoxicación tras ingerir productos de nutrición infantil vinculados a la toxina cereulida, producida por la bacteria Bacillus cereus.
En total, se reportaron ocho casos con síntomas de vómitos, de los cuales cinco requirieron atención hospitalaria, aunque todos han evolucionado favorablemente y recibieron el alta médica.
¿Qué es la cereulida y por qué es peligrosa?
La cereulida es una toxina conocida por su capacidad para provocar trastornos gastrointestinales de aparición rápida, generalmente entre 30 minutos y seis horas después de la ingesta.
Para los padres es crucial saber que esta toxina es químicamente muy estable y no se destruye mediante los procesos térmicos habituales o la cocción.
En lactantes y niños pequeños, el riesgo principal es la deshidratación rápida causada por vómitos y diarreas, lo que suele motivar la hospitalización para un control clínico estricto.
Las investigaciones identificaron como fuente de la contaminación al aceite de ácido araquidónico (ARA), un suplemento de omega-6 esencial en la elaboración de fórmulas infantiles.
Lotes afectados y medidas preventivas
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) activó una alerta tras detectarse rastros de la toxina en lotes de la empresa Lactalis Nutrición Iberia.
Aunque la vigilancia permanece activa y algunos análisis de laboratorio aún están en proceso de confirmar la relación causal definitiva, se ha procedido a la retirada preventiva de los productos en más de 60 países.
Si tienes leche de fórmula en casa, los expertos recomiendan revisar la base del envase y evitar el consumo si coincide con los siguientes lotes afectados:
- Damira Natur 1 (800g): Lote 8000003307.
- Damira Natur 2 (800g): Lote 8000003302.
Ante la aparición de náuseas o vómitos persistentes tras la toma, es fundamental consultar inmediatamente con un profesional sanitario y mantenerse atento a las actualizaciones de los canales oficiales de salud.
El seguimiento coordinado entre autoridades y empresas continúa para garantizar que no persistan riesgos en el mercado.





