La inteligencia artificial (IA) ya forma parte de la vida cotidiana de las familias a través de asistentes de voz, chatbots y aplicaciones educativas.
Aunque estas herramientas abren un abanico de posibilidades para el aprendizaje, también plantean riesgos que los padres deben conocer.
Basados en las recomendaciones de la experta Ying Xu para Unicef, te compartimos una guía práctica para abordar este tema en casa.
Cómo guiar a tus hijos en el mundo de la IA
La clave para una crianza digital responsable es la comunicación abierta.
Acá tienes los puntos esenciales para conversar con tus hijos:
- Empezar a una edad temprana: No hace falta esperar a que sean adolescentes; podés comenzar cuando surja una pregunta o cuando el niño note algo relacionado con la tecnología en su entorno. Incluso los niños en edad preescolar pueden comprender ideas sencillas sobre lo que la IA puede y no puede hacer.
- Utilizar ejemplos familiares: Para explicar qué es la IA, usá dispositivos que ya estén en casa, como aspiradoras robot o altavoces inteligentes. Explicá que estos aparatos siguen instrucciones y reconocen patrones, pero no "piensan" ni "sienten" como las personas.
- Explorar las herramientas juntos: Si tu hijo tiene una duda, introduzcan la pregunta en un chatbot y analicen la respuesta. Pregúntale qué partes le parecen correctas y cuáles le resultan confusas o inexactas.
- Fomentar el aprendizaje personalizado: La IA puede ofrecer explicaciones claras y generar ejercicios a medida, lo que resulta muy útil cuando los padres no están disponibles en un momento determinado.
- Advertir sobre la dependencia: Es fundamental hablar sobre el riesgo de dejar el aprendizaje solo en manos de la tecnología. Confiar demasiado en la IA puede afectar la capacidad del niño para reflexionar y resolver problemas de forma independiente.
- Enseñar a proteger la privacidad: Explicá que no deben compartir información sensible. Esto incluye no solo direcciones o teléfonos, sino también sentimientos o datos de salud que revelan sin darse cuenta al interactuar con bots.
- Aprender al mismo ritmo: No necesitás ser un experto; podés abordar la IA como un tema para descubrir juntos, mostrando curiosidad y una actitud abierta ante las dudas.
- Recurrir a recursos fiables: Si te sentís superado, usá herramientas como Common Sense Media o consultá las listas de aplicaciones aprobadas por la escuela.
- Gestionar las expectativas sociales: Advertí que, a diferencia de las amistades reales, la IA siempre está diseñada para ser agradable. Esto puede generar ideas poco realistas sobre cómo funcionan las relaciones humanas, que suelen incluir desacuerdos y resolución de conflictos.
- Estar alerta a las señales de riesgo: Prestá atención si notás un uso excesivo, ansiedad cuando se les pide que paren, o si la tecnología empieza a reemplazar horas de sueño y actividades con amigos.
La importancia del entorno humano
Finalmente, es vital recordar que la IA es solo un elemento más en el desarrollo infantil.
Las relaciones personales, las rutinas y los sistemas de apoyo son mucho más influyentes que cualquier tecnología.
El papel de los padres como guías presentes sigue siendo el componente fundamental para que los niños crezcan en un entorno seguro y equilibrado.




