Viajar en familia es una aventura que genera recuerdos inolvidables, pero cuando se trata de traslados largos con recién nacidos o niños pequeños, la planificación es la clave para evitar el estrés.
No existe una edad mínima para que un bebé viaje en coche; de hecho, pueden hacerlo desde sus primeras semanas de vida, siempre que la madre esté recuperada del parto.
A continuación, te presentamos las recomendaciones esenciales para que el trayecto sea seguro y placentero para todos.
La recomendación de oro: ¿cada cuánto tiempo debemos parar?
El tiempo entre paradas es el factor más crítico para la salud y el humor de los más pequeños.
- Parar cada dos horas: La mayoría de los fabricantes de sistemas de retención infantil recomiendan no exceder las dos horas de viaje continuo debido a la postura que adopta el bebé en la silla.
- Bebés menores de seis meses: Si el viaje dura más de tres horas, es seguro que el pequeño pedirá alimentarse. Con lactancia a demanda, las paradas suelen ser múltiples y frecuentes.
- Niños mayores de seis meses: Suelen aguantar más tiempo entre tomas, pero las paradas siguen siendo necesarias para que se distraigan, estiren las piernas y usen el baño.
- Priorizar la seguridad del conductor: Las paradas no son solo para el bebé; el conductor debe hidratarse y descansar para mantener la atención en la ruta.
Tips para organizar un viaje sin sobresaltos
- Elegir el horario ideal: Lo más recomendable es adaptar el viaje al "mejor horario del bebé", coincidiendo con su siesta habitual o entre tomas. Salir muy temprano ayuda a evitar el tráfico y permite que los niños duerman una parte del trayecto.
- Preparar la ruta: Identificá estaciones de servicio amplias y cómodas antes de salir. Evita viajar de noche con bebés muy pequeños, ya que muchas áreas de servicio pueden estar cerradas.
- Seguridad y confort en el habitáculo: Mantener una temperatura adecuada y usar parasoles para evitar el sol directo. Nunca cubras la silla del bebé con telas, ya que esto aumenta la temperatura interior y puede ser peligroso. Si es posible, que un adulto viaje en la parte trasera con el niño para asistirlo y evitar paradas innecesarias.
- Equipaje inteligente: Viajá liviano; dos mudas de ropa por día suelen ser suficientes. Prepara una pañalera práctica con snacks favoritos, juguetes, libros para colorear y todo lo necesario para el cambio de pañal.





