Un nuevo estudio de la UBA revela que los adolescentes y jóvenes enfrentan mayores niveles de ansiedad y riesgo de trastornos mentales. El impacto de la IA y las barreras económicas para acceder a terapia preocupan a los especialistas.
La salud mental de los argentinos muestra señales de recuperación tras la pandemia, pero los datos esconden una realidad preocupante para las familias: los más jóvenes son hoy el grupo más vulnerable.
Según el último relevamiento del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Facultad de Psicología de la UBA, la juventud enfrenta niveles de malestar muy superiores a los de los adultos mayores.
Jóvenes en riesgo: ansiedad e incertidumbre
El informe, basado en datos recolectados en 2025, es contundente: el riesgo de sufrir un trastorno mental y los indicadores de riesgo suicida son significativamente más altos entre los participantes de menor edad.
Los especialistas asocian esto a que los jóvenes conviven con una mayor carga de incertidumbre y presión social, careciendo aún de la capacidad de regulación emocional que se adquiere con los años.
En la misma línea, los participantes de menor edad y menor nivel socioeconómico mostraron indicadores más altos de sintomatología ansiosa y depresiva.
El refugio en la IA: ¿una solución o un problema?
Una de las grandes novedades del estudio es el análisis del uso de chatbots de Inteligencia Artificial (IA) con fines terapéuticos.
Muchos jóvenes recurren a estas herramientas buscando consejos o compañía inmediata.
Sin embargo, la investigación alerta sobre una asociación crítica:
- El uso de IA se vinculó con mayores niveles de ansiedad y malestar psicológico global.
- Quienes prefieren interactuar con una IA antes que con un profesional humano presentan indicadores consistentemente más altos de sufrimiento psicológico y riesgo suicida.
La barrera económica para la terapia
Aunque el deseo de iniciar un tratamiento profesional es alto (la mitad de quienes no están en tratamiento consideran que lo necesitan), el bolsillo aparece como el principal obstáculo.
Las dificultades económicas son señaladas como una barrera significativa que impide que los jóvenes accedan al apoyo profesional que requieren, lo que muchas veces los empuja a buscar respuestas en la tecnología.
Para los padres y adolescentes, el mensaje de los expertos es claro: ante el malestar, la consulta con profesionales humanos sigue siendo la opción más segura para fortalecer la salud mental y prevenir riesgos mayores.




