Marcos Galperin advierte que, ante el avance de la inteligencia artificial, los nuevos talentos deben priorizar otras habilidades por sobre el código. Descubrí qué recomienda estudiar el empresario más exitoso de Argentina.
En ese marco, lanzó una advertencia que sacude los planes de estudio de miles de adolescentes y las expectativas de sus familias: ya no recomienda aprender a programar.
Durante su participación en el pódcast Founder's Mentality: The CEO Sessions, el empresario explicó que la irrupción de la inteligencia artificial (IA) cambió las reglas del juego en el sector tecnológico de manera irreversible.
El impacto de la IA en el mercado laboral
Para los padres que ven en la informática una salida laboral segura, los datos de Galperin son reveladores.
Mercado Libre cuenta actualmente con 20.000 programadores, pero este es el primer año en su historia en el que no planean incrementar ese número.
El CEO estima que, en un plazo de cinco años, la dotación podría reducirse a la mitad debido a que la automatización hará innecesarias muchas tareas que hoy realizan humanos.
¿Qué estudiar entonces? los nuevos pilares: matemática y lógica
El consejo de Galperin para los jóvenes que están terminando el secundario o eligiendo una profesión es volver a las bases.
"Hace diez años le habría dicho a cualquiera: 'Tienes que aprender a programar'. Hoy digo: 'Tienes que saber matemáticas'", sentenció.
Según el empresario, los pilares de la formación futura deben ser:
- Fundamentos matemáticos: Comprender los números es esencial para interactuar con sistemas complejos.
- Lógica y pensamiento básico: Entender cómo pensar y resolver problemas, más allá del lenguaje técnico.
- Adaptabilidad: Las herramientas actuales pueden quedar obsoletas rápidamente, por lo que la base analítica es lo único que garantiza permanencia.
Un mensaje para los padres y adolescentes
Este cambio de paradigma sugiere que ya no basta con aprender un "oficio" digital como el código.
Desde esta óptica, el desafío para las nuevas generaciones será dominar la lógica detrás de la tecnología para poder dirigir a las máquinas.
Galperin enfatiza que, aunque la IA sea eficiente, el valor diferencial seguirá estando en la cultura del esfuerzo, el compromiso personal y la capacidad de innovar constantemente ante una competencia global cada vez más feroz.




