Tras caer ante España en el Mundial 2026, el astro argentino probablemente cierra su etapa mundialista como jugador, a los 39 años, dejando un mapa de resiliencia y humildad que redefine el concepto de ídolo para las infancias.
Tras disputar la final del Mundial 2026 en Nueva Jersey a los 39 años, Lionel Messi concluyó este domingo su probable última cita mundialista frente a España dejando a los niños de todo el mundo un legado de valores humanos que supera cualquier trofeo deportivo.
Este desenlace marca el cierre de una etapa donde el astro argentino se convirtió en sinónimo de la palabra ídolo, influyendo profundamente en la pasión y el disfrute de los más chicos en plazas y escuelas.
Al recibir el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026, el capitán confió en que su historia sirva a muchos niños y niñas para seguir soñando con trabajo y amor por el deporte.
Messi subrayó que lo más importante en su trayectoria ha sido tratar de ser buena persona y respetar los valores que el deporte enseña a quienes lo practican.
El ídolo mundial remarcó que ningún logro lo consiguió solo, puesto que detrás de cada éxito siempre hubo compañeros, familia y mucha gente apoyándolo en el camino.
“Ojalá mi historia les sirva a muchos niños y niñas para seguir soñando, con trabajo y amor por el deporte, y sabiendo que lo más importante es tratar de ser buena persona y respetar los valores que el deporte nos enseña”, destacó el astro argentino.
Resiliencia y respeto: el análisis de los expertos
La psicóloga infantil María Laura Lezaeta señaló en el diario Clarín que el mensaje del capitán es un regalo para las infancias centrado en el compañerismo y la unión.
Para la cofundadora de JUEGOlogía, la vida de Messi representa una historia de perseverancia ante los obstáculos y la importancia de no bajar los brazos al perseguir los sueños.
Por su parte, el profesor Leandro Silvestri (UEFI) destacó que el diez se manejó siempre con respeto y honestidad, sin creerse nunca más que otro a pesar de ser el mejor del mundo.
El periodista Alejandro Millán Valencia, en una crónica para BBC News Mundo, resaltó que Messi enseñó que el fútbol se puede vivir manejando las emociones y con la consigna de nunca darse por perdedor.
Fernando J. Raposo, coordinador de AEFI, explicó que se debe usar la figura de Messi para enseñar a los niños que el objetivo debe ser superarse a uno mismo mediante el esfuerzo y la práctica.
Lecciones del "capitán" para conversar en casa
El legado de Messi permite a padres y docentes trabajar conceptos fundamentales para el desarrollo de la personalidad:
- Ser buena persona: Priorizar la calidad humana y los valores por sobre los trofeos o el talento individual.
- Valorar el equipo: Entender que el éxito es colectivo y que el apoyo de los afectos es el motor principal del esfuerzo.
- Humildad ante el éxito: Mantener la sencillez y el reconocimiento a los compañeros incluso siendo la estrella del grupo.
- Aprender de la derrota: Comprender que se puede perder con dignidad y que el llanto puede ser una expresión de la pasión vivida.
La trayectoria de Messi, marcada por su ejemplar comportamiento dentro y fuera del campo, ofrece a niños, niñas y adolescentes un norte donde lo más importante es el compromiso con el juego colectivo y la constancia.





