Bajo conceptos como el "tanmaxxing", creadores de contenido en redes sociales minimizan los riesgos de las camas solares y el cáncer de piel, convenciendo a la Generación Z de que verse bien hoy es más importante que la salud del mañana. Especialistas advierten sobre la desinformación que circula en plataformas digitales.
En el ecosistema de redes sociales como TikTok e Instagram surgió una figura que preocupa a la comunidad médica y a los padres: los "tanfluencers".
Estos creadores de contenido promueven activamente la exposición extrema a los rayos ultravioleta (UV), compartiendo rutinas de bronceado y desafiando abiertamente las advertencias sobre el cáncer de piel.
¿Qué es el fenómeno del "tanmaxxing"?
Un informe de The New York Times explica que los "tanfluencers" utilizan etiquetas como "tanmaxxing" para mostrar cómo maximizar el color de la piel mediante el uso de potenciadores de extracto de zanahoria o sesiones prolongadas en camas solares.
En sus videos, es común verlos exhibir marcas de bronceado e incluso quemaduras solares como trofeos de belleza.
Esta tendencia coló hondo en la Generación Z. Según una encuesta de la Academia Estadounidense de Dermatología, el 20% de los jóvenes de entre 18 y 29 años considera que estar bronceado es más importante que prevenir el cáncer de piel.
Mitos y desinformación: el riesgo oculto
El gran peligro de los "tanfluencers" radica en la desinformación que difunden. Muchos afirman erróneamente que el protector solar causa cáncer, una idea que convenció a miles de seguidores de abandonar su uso.
Otros mitos incluyen la creencia de que un "bronceado base" protege contra daños futuros o que dietas específicas pueden evitar quemaduras.
Los expertos señalan que los adolescentes confían más en sus pares y en figuras públicas que en los profesionales de la salud.
Para muchos jóvenes, las consecuencias a largo plazo pierden peso frente a la gratificación estética inmediata de lucir una "piel de vidrio".
La advertencia de los especialistas
Los dermatólogos subrayan que utilizar una cama solar antes de los 35 años aumenta el riesgo de melanoma en un 75%.
A pesar de que esta generación prioriza otros hábitos saludables como el ejercicio y la hidratación, el bronceado se convirtió en un "punto ciego" peligroso.
"Cada bronceado es daño al ADN", advierten los médicos ante una tendencia que normaliza comportamientos de riesgo extremo.




