El uso de la tecnología en el hogar logró un nuevo y preocupante hito que enciende las alarmas de padres y especialistas.
Según un informe anual realizado por la plataforma Qustodio, los adolescentes pasan en promedio cuatro horas diarias frente a las pantallas fuera del horario escolar.
Este fenómeno, descrito como un "scroll" infinito, tiene a TikTok como la red social predilecta y a YouTube como la plataforma de video favorita entre los más chicos, quienes suelen recibir su primer teléfono móvil en torno a los 12 años.
La trampa de los videos cortos y la sobreestimulación
Uno de los datos más preocupantes que arrojan las fuentes es el crecimiento exponencial en el consumo de videos cortos.
Debido a su ritmo rápido y formato visual, estos contenidos resultan altamente atractivos y, en muchos casos, adictivos.
La psicóloga Gloria Rodríguez Ben advierte a La Nación que esta exposición constante puede generar una sobreestimulación en los niños.
Esto conlleva una consecuencia directa en su desarrollo cognitivo: la reducción de la capacidad de atención y de la paciencia necesaria para realizar actividades que requieren mayor tiempo o esfuerzo.
La especialista explica que las redes sociales son "determinantes" para los niños, niñas y adolescentes, ya que influyen profundamente en la percepción que tienen de sí mismos y del mundo que los rodea.
Videojuegos: mucho más que simple diversión
A pesar de que el tiempo dedicado a los videojuegos bajó levemente respecto a años anteriores, plataformas como Roblox siguen liderando las preferencias.
Sin embargo, el informe destaca un peligro latente: los chats integrados en estos juegos.
Los expertos advierten que estos espacios se están convirtiendo en escenarios de amenazas, donde los menores pueden quedar expuestos a:
- Contacto con desconocidos.
- Uso de lenguaje inapropiado.
- Situaciones de acoso o bullying.
Por ello, recomiendan supervisar las partidas, desactivar los chats o fomentar que los niños jueguen únicamente con amistades conocidas.
El mito de lo temporal y el rol de los padres
Otro punto crítico es la falsa sensación de privacidad en aplicaciones de mensajería.
Es vital que los jóvenes comprendan que "lo digital nunca es totalmente temporal"; incluso los mensajes de una sola visualización pueden ser grabados o compartidos.
Expertos subrayan que la educación digital no debe basarse en la prohibición, sino en el acompañamiento y el ejemplo.
Los adultos deben actuar como modelos, fijando sus propios límites frente a la tecnología.
Aunque la Inteligencia Artificial está presente para ayudar en las tareas, un mal uso de esta puede reemplazar el razonamiento y la creatividad, dificultando que los niños aprendan de forma autónoma.
La clave reside en establecer límites adecuados para favorecer un uso equilibrado y saludable.




